jueves, 30 de octubre de 2014

8 ERRORES QUE DEBEMOS EVITAR CON NUESTROS HIJOS

¿Deseamos que nuestros hijos no sufran depresión, ansiedad, rabia, relaciones familiares tensas, problemas con sus amigos, autoestima baja y conflictos emocionales a lo largo de su vida? La psicóloga Sherrie Campbell nos habla de estas ocho formas de equivocarnos con ellos:


1. Ignorar o minimizar los sentimientos de tu hijo. Si tu hijo manifiesta tristeza, enfado o miedo y tú te burlas de él, lo humillas, lo ignoras o te ríes, estás minimizando sus sentimientos. Básicamente, le estás diciendo que lo que siente está mal. Cuando haces esto, frenas el amor de tus hijos y pierdes oportunidades para crear ese vínculo que les haga saber que sus padres les quieren de manera incondicional.


2. Falta de consistencia en las normas. Si nunca hablas con tus hijos sobre lo que esperas de ellos, nunca sabrán cómo comportarse de forma apropiada. Los niños tratan de estar al nivel de tus expectativas. Tus pautas les proporcionan las claves y los límites que les ayudan a definir quiénes son, si lo hacen bien o mal. Si no dejas las cosas claras, tu hijo pensará que la vida es algo indefinido y empezará a buscar sus propios límites, lo que hará que baje su autoestima y que tenga problemas de comportamiento.


3. Tratar a tu hijo como a un amigo. Nunca compartas todas tus preocupaciones y tus problemas con tu hijo, ni le pidas consejo. Si te muestras desamparado y derrotado ante tus hijos, nunca aprenderán a respetarte y te tratarán como a un igual o a alguien inferior, pues sentirán que los utilizas como terapia. Debes demostrar a tus hijos que puedes hacer frente a los problemas y a los retos, manejar el estrés en tu vida y salir del túnel. Sé espontáneo y muestra tus emociones, pero no sobrecargues a tus hijos.


4. Menospreciar al otro progenitor. Si no manifiestas afecto y amor hacia tu pareja delante de vuestro hijo, el niño no desarrolla ese barómetro que le indica lo que es el amor o a qué se parece. Si desprecias a tu pareja y la rechazas, amenazando con el divorcio, creas un estado crónico de ansiedad en tu hijo. Si ya estás divorciado y te mantienes frío, distante, crítico y enfadado con tu ex, estás enviando a tu hijo el sutil mensaje de que tu ex es la causa del divorcio y de que tú tienes que ser su mamá o papá favorito. Esto es alienación parental.


5. Castigar la independencia y la separación. Cuando castigamos a nuestros hijos por madurar, les hacemos sentir culpables por tener necesidades y deseos normales en su desarrollo, lo que a menudo les provoca inseguridad, rebeldía y otros comportamientos que acaban incapacitándolos para desconectar y ser ellos mismos.


6. Hacer de tu hijo una prolongación de ti mismo. Si, como padre o madre, asocias tu propia imagen y tu valía a la apariencia de tu hijo, a su carácter, a sus habilidades y hasta a sus propios amigos, le estás haciendo entender que le quieres por lo que tiene, y no por lo que es. Esto hará que ellos busquen agradar en lugar de emprender, y que siempre estén preocupados por si son o no lo suficientemente buenos.


7. Entrometerte en las relaciones de tus hijos. Dirigir cada acción de tu hijo en lo que a relaciones se refiere (ya sea con amigos o con profesores) inhibe su madurez. Por ejemplo, si tu hijo se mete en un lío en la escuela y tú vas inmediatamente a hablar con el profesor para arreglarlo, o estás constantemente diciéndole cómo tratar a sus amigos, el niño no aprenderá a manejar por sí mismo los aspectos más complejos de sus relaciones.


8. Sobreprotección. Cuando protegemos a nuestros hijos frente a todo problema o emoción, hacemos que crezca su autoestima y que piensen que tienen derecho a todo, cruzando a veces la línea del narcisismo. Esperan que la vida sea más fácil de lo que es y quieren todo para ellos, independientemente de cómo sea su comportamiento. Luego podrán deprimirse y confundirse cuando no obtengan lo que creen que se merecen.

viernes, 24 de octubre de 2014

"PARA NURIA, TESTIGO CÓMPLICE DEL ALMA"

"Una realidad aplastante, 
tanto que ahoga.
Agresiones verbales,
Agresiones físicas, leves,
pero igualmente dañinas.
Agresiones emocionales: Chantajes, Manipulaciones...
El estado de confusión permanente se creó en mi.
¿Quién era? ¿Qué hago?
¡No siento! ¡No puedo sentir! ¡No me permiten sentir!
Hago cosas que no quiero
para que te quedes conmigo.
Hago lo que tú quieres.
No lo pienso, no me lo planteo,
porque si pienso, existo
y te vas de mi lado.
Dejas de quererme.

Y apareció, porque ya estaba.
Mi compañera, testigo cómplice de mi alma.
Susurrándome amor,
mostrándome su respeto, y comprensión.
Aunque me duele,
porque todo duele cuando aprendes a ser humillada,
su honestidad traspasaba los muros del miedo.
La niña interior sentía que por primera vez,
otro ser humano, se paraba a verla,
a escucharla y a amarla.

Gracias, amiga, por ayudarme a sentirme.
Gracias, por ayudarme a ver la realidad tan aplastante.
Gracias por darme tu mano, tus miradas,
tu abrazo emocional y tan reconfortante.

Y, aún sin verme, sé que te amo.

Tus miradas, tus palabras... tus actos,
me han servido de guía
para comprender dónde anida mi alma.
Después de tanto sufrimiento,
siento que soy mi referente,
aunque mi inconsciente
me chantajee, se burle de mí,
sabiendo el dolor que siento,
sabiendo la soledad que siento.

Me siento sola, pero no lo estoy.
Me siento estúpida, pero no lo soy.

Gracias por ayudarme a verlo,
sigo trabajando para sentirlo.
En ocasiones siento mi grandeza,
y me asusto.
Otras, siento alivio.
E instante por instante voy concibiendo
por qué ha sucedido esto.
Por qué me han agredido tanto.
Por qué lo he permitido.

Y tus palabras vienen a mí como bálsamos sanadores.
"Ha sucedido esto porque son pobres,
porque no sabían verte."
"Te han agredido tanto porque les ponías de manifiesto su propia mediocridad."
"Lo has permitido por búsqueda desesperada de amor y aceptación."
"Porque sentir que no te aman es terrible."
"Porque sentir que eres culpable de ello es dolorosísimo."
"Porque te sientes culpable de sentirte sola."
"No eres culpable." No soy culpable.

Tus palabras aliviadoras acarician mi alma.
La niña interior, de pronto, se siente amada.
Y te da las gracias.
Tú eres esa compañera que tanto busqué.
Esa amiga por la que tanto lloré.
Que con sus actos me abrigaba.
Tú eres ese ser amado que tanto
quise a mi lado.
Gracias por existir.

Bendigo tu verdad porque te ha hecho ser como eres.
Te bendigo por el amor que das al mundo.
Mi niña interior, te bendice con ternura.
GRACIAS desde la profundidad de mi alma."


Rhodéa Velilla Saavedra

"¡SIGO!, GUIADA POR EL FARO DE MI ALMA"

"En el acto desgarrador
de la incoherencia manifiesto de madre,
el dolor se muestra
como arma asesina.
La búsqueda incesante de la vida
se unifica a la muerte.
¿Dónde anida el amor?
El espejo es fiel reflejo del dolor.

Confusión permanente con heridas en el alma,
con las señales tatuadas a mis huesos
quisiera arrancar a pedazos el dolor.

A filo de cuchilla mi alma llora.
El ser esencial, abrigado con la sabiduría del cosmos,
grita: "¡Para! Yo sé lo que te espera. ¡No lo hagas!"
No me pidas que me quede.
"No te lo pido, es lo que quieres"

Mi niña llora, la vida que le rodea le desgarra.
Vuelve a parar, una, dos y hasta tres veces.

Al filo de la vida,
al filo de la muerte,
porque ambas proceden
del momento presente,
Decido seguir.
Decido vivir,
aunque este instante
el vivir venga acompañado de muerte;
Elijo la vida.

El desgarro me atrapa.
¡Intensos días de dolor me esperan!
En el llanto de la tristeza,
siento el ser de mi interior que me alienta."

Rhodéa Velilla Saavedra.

"¿DÓNDE ANIDA EL AMOR?"

"En el acto desgarrador
de la incoherencia manifiesto de madre,
el dolor se muestra
como arma asesina.
La búsqueda incesante de la vida
se unifica a la muerte.
¿Dónde anida el amor?
El espejo es fiel reflejo del dolor.

Confusión permanente con heridas en el alma,
con las señales tatuadas a mis huesos
quisiera arrancar a pedazos el dolor.

A filo de cuchilla mi alma llora.
El ser esencial, abrigado con la sabiduría del cosmos,
grita: "¡Para! Yo sé lo que te espera. ¡No lo hagas!"
No me pidas que me quede.
"No te lo pido, es lo que quieres"

Mi niña llora, la vida que le rodea le desgarra.
Vuelve a parar, una, dos y hasta tres veces.

Al filo de la vida,
al filo de la muerte,
porque ambas proceden
del momento presente,
Decido seguir.
Decido vivir,
aunque este instante
el vivir venga acompañado de muerte;
Elijo la vida.

El desgarro me atrapa.
¡Intensos días de dolor me esperan!
En el llanto de la tristeza,
siento el ser de mi interior que me alienta."

Rhodéa Velilla Saavedra.

"CARTA DE UN VIAJERO"

"Que oscura resulta la soledad, amarga compañía en esta travesía hacia el centro...

Tirado en la playa veo cuantas naves ardieron, cuantas personas (entre las que me incluyo) pasaron, dejando mi cuerpo a merced de las gaviotas. Como si de Robinson Crusoe se tratase, sobreviví alimentándome de los restos de otros náufragos.

Ignorándome, busqué hacerme una balsa con caricias vanas y promesas vacías. Nada servía si no conseguía un sextante de esperanza para marcar el rumbo en el mar de la desesperación.

Y justo cuando estaba a punto de darme por vencido, recordé el verdadero motivo de abandonar la isla: Ser feliz. Gracias a esa epifanía os escribo esto desde alta mar, subido en mi velero de valor y amor a mi mismo. No desesperéis, que el día que menos esperéis, podremos festejar mi regreso a tierra. 

Un saludo de este náufrago convertido en marinero."

Gonzalo Navarro Ruíz

miércoles, 22 de octubre de 2014

PSICOLOGÍA DE LA POSIBLE EVOLUCIÓN DEL HOMBRE

"(....) Nuestra idea fundamental va a ser que el hombre, tal como lo conocemos, no es un ser completo, que la naturaleza lo desarrolla sólo hasta un cierto punto y que luego lo deja, para que siga desarrollándose por sus propios esfuerzos e iniciativas, o vivir y morir tal cual nació, o degenerar y perder su capacidad de desarrollo.

En este caso, la evolución del hombre querrá decir el desarrollo de ciertas cualidades y rasgos interiores que generalmente permanecen sin crecer y que no pueden desarrollarse por sí solos.

La experiencia y la observación muestran que ese desarrollo es posible sólo en ciertas condiciones determinadas, con esfuerzos de cierta clase por parte del hombre mismo, y con ayuda suficiente de aquellos que comenzaron antes un trabajo similar y que ya han obtenido un cierto grado de desarrollo, o por lo menos cierto conocimiento de los métodos.

Tenemos que comenzar con la idea de que sin esfuerzos es imposible la evolución, sin ayuda, igualmente, es imposible.

Después de lo cual tenemos que comprender que, en el camino del desarrollo, el hombre tiene que hacerse un ser diferente, y tenemos que aprender y comprender en qué sentido y en qué dirección el hombre tiene que hacerse un ser diferente, es decir, qué significa ser un ser diferente.

Luego tenemos que comprender que no todos los hombres pueden desarrollarse y llegar a ser seres diferentes. La evolución es cuestión de esfuerzos personales, y en relación con la masa de la humanidad  la evolución es una rara excepción. Puede parecer extraño, pero debemos darnos cuenta que no sólo es rara, sino que cada vez está llegando a ser más y más rara.

...¿Por qué no se pueden desarrollar todos los hombres y llegar a ser seres diferentes? ¿Por qué tal injusticia?

La respuesta es muy sencilla. Porque no lo quieren. Porque no saben nada acerca de ello, y, aunque se les diga, sin una larga preparación, no podrán comprender lo que significa. 
La idea principal es que para hacerse un ser diferente un hombre debe quererlo mucho y por muy largo tiempo. Un deseo pasajero o vago, basado en el descontento con las condiciones exteriores, no creará el impulso suficiente.

La evolución del hombre depende de su comprensión de lo que puede conseguir, y de lo que tiene que dar para ello.

Si el hombre no lo quiere, o si no lo quiere con suficiente intensidad, y no hace los esfuerzos necesarios, nunca se desarrollará. De manera que en esto no hay injusticia. ¿por qué debería tener lo que no quiere?

Si al hombre se le forzara a convertirse en un ser diferente, cuando está satisfecho de lo que es, esto si sería entonces injusticia. (...)"

( Fuente: Psicología de la posible evolución del hombre. P. D. Ouspensky )


viernes, 17 de octubre de 2014

"AMOR"

"A veces me pregunto que es lo que ven, por qué se enamoran de mi. En lugar de hacer esa pregunta, que sería lo más simple (sobre todo para sobrealimentar complejos), me surge una nueva pregunta: ¿Por qué, o de qué, me enamoré yo?

Creo que a lo largo de mi corta pero intensa vida, y mirando con la perspectiva que da el tiempo, creo que puedo decir que pocas veces he rozado tan sublime sentimiento. Pues con lo que sé ahora, soy consciente de cuan atrevido era al afirmarlo con esa soltura nacida de la ingenuidad.

Pero, a pesar de ello, sigo pensando que lo he rozado con los dedos, lo he tocado, lo he olido... aunque no haya podido saborearlo. Porque, aun tergiversado por mi vacío emocional, había muchos (importantes) detalles), que ahora sé imprescindibles.  

Sé que necesito alguien que me mueva a todos los niveles (físico, emocional e intelectual) para poder plantearme algo. Busco alguien con un mundo interno y una sensibilidad que, el solo plantearme echar un ojo, me provoque vértigo. Solo podré amar realmente a alguien cuando su pasión y sensibilidad rezumen por cada poro de su piel, como si el agua de una tormenta rebosase de la presa que trata de contener tal torrente.

¿Lo más gracioso de todo?
Darme cuenta de que todo lo que busco en los demás es lo que anhelo de mi mismo."

Gonzalo Navarro Ruíz

viernes, 10 de octubre de 2014

"CADA DÍA"