martes, 26 de mayo de 2015

ENVIDIA

En mi opinión, el origen de la envidia se genera en la infancia debido a la ausencia de una educación basada en el respeto y el amor hacia nosotros mismos.

Lo que percibimos así, es una falta de comprensión y de valorización de la que no somos conscientes a priori, haciéndonos sentir que nuestra existencia es molesta y por ello no somos queridos.

Lo aprendido, por tanto, forja nuestra personalidad alejándonos de nuestra verdadera esencia y creando un vacío afectivo que nos hará buscar desesperadamente la posesión del otro, creyendo que ésta aliviará nuestro profundo sufrimiento.

martes, 19 de mayo de 2015

AUTOESTIMA CON HUMOR

"Si te cuelas y me callo, aún cuando me gustaría protestar e impedirlo, si me sirven en un bar algo distinto de lo que he pedido y no lo devuelvo, si no expreso mis quejas o mi cólera (por la paz en casa), si dejo que abusen de mi en el trabajo (me asignan más tareas que a los demás continuamente), no expreso o exijo aquello a lo que razonablemente tengo derecho, estoy minando mi vida, me voy a sentir cada vez peor hasta abocar en algo semejante a una depresión o infelicidad crónica.

Si aprendo, mediante ACTUACIONES concretas a afirmar mi personalidad, a exigir mis derechos, a expresar mi desagrado, (mira: esto es lo que pienso y lo que siento) mi crítica, mi opinión contraria, mis sentimientos positivos o negativos, me encontraré con que me gusto más a mí mismo y también a los demás.

Cuando dejo portarme de modo que los derechos de los demás pasen por encima de los míos, y acepto que "no puedo agradar a todo el mundo siempre", me encontraré mejor dentro de mi piel, actuaré de un modo más satisfactorio, sentiré más intensamente alegrías y penas.

Este es el único modo de poder reírme de mí mismo y de lo que me sucede, de aceptar mis imperfecciones, mis "grietas", de sufrirlas y de disfrutar de ellas".