viernes, 20 de noviembre de 2020

 


    La dependencia emocional tiene sus antecedentes en la infancia, en toda una serie de necesidades afectivas insatisfechas en la niñez, y desde allí genera su propio desarrollo subconsciente durante la formación emocional del individuo hasta su maduración y etapa adulta. 
 

    El nivel de carencias emocionales vendrá basado en la educación y el cariño que hayamos recibido desde niños, el nivel de seguridad afectiva que nos hayan trasmitido nuestros padres y nuestra familia. Es esto lo que diferencia a un adulto bien formado afectivamente, de un niño con carencias afectivas, ñoño y blando. 


    La estructura familiar actual basa la forma de educar a los niños desde pequeños, en muchos casos, en pequeños chantajes emocionales, que van calando poco a poco en nuestro subconsciente. 
A todos nos han amenazado desde críos con dejarnos de querer si no llegamos a hacer algo: ‘O recoges tu habitación, o mamá se enfada y ya no te quiere’, esto crea un miedo atroz en un niño, que ve que puede perder el cariño y la protección de sus padres: ‘O estudias, o te metemos en un internado’, ‘O te callas, o te lleva el hombre del saco’. 
Y , grano a grano, todas estas experiencias van conformando nuestra personalidad: poco a poco nos acostumbramos y vemos como natural el hecho de que para evitar perder el afecto de quienes queremos tengamos que renunciar a nuestros intereses permitiendo que nos gobiernen los de ellos, doblegando nuestra voluntad y convirtiéndonos en seres sumisos y sin libertad alguna.
 


lunes, 15 de junio de 2020



    Entre otras cosas, Carl Jung es famoso por su concepto de la sombra o la importancia que tiene integrar nuestro lado oscuro para lograr un sí mismo individuado. El ser humano tiene una tendencia casi inconquistable a ocultar los rasgos de su personalidad que no le gustan o que no son socialmente aceptables. Al hacer esto va por el mundo fragmentado, con una psique dislocada, y proyecta esta sombra -que no es capaz de aceptar en sí mismo- al mundo. Esto hace que uno nunca reconozca y sea de manera integral la totalidad de lo que es -el alma individuada, que para Jung es inseparable de la divinidad.
 

     En el video que presentamos al final el popular filósofo Alan Watts hace una buena introducción a la psicología jungiana, tomando de la misma personalidad de Jung, quien, según él, era una prueba viviente de su propia doctrina psicológica. Watts cuenta que al mirar los ojos de Jung notó que había un cierto centelleo que revelaba que se conocía a sí mismo muy bien y:

sabía que, como todo los otros seres humanos, tenía algo de villano. Jung tenía un hintergedanken, una palabra alemana que significa un pensamiento en el fondo de la mente, que mostraba que reconocía lo que yo a veces llamó un elemento irreductible de bribonería en sí mismo. Y lo sabía de manera tan clara y contundente, y en una forma tan amorosa, que no condenaba lo mismo en los demás y por lo tanto no se dejaba llevar hacia pensamientos, sentimientos y actos de violencia contra otros, lo cual es la característica de personas que proyectan su propia maldad en los demás, en el chivo expiatorio.

Watts continúa:

Esto hacía de Jung una persona muy integrada... Habiendo visto y aceptado profundamente su propia naturaleza tenía una especie de unidad y ausencia de conflicto en su propia naturaleza, que lo hacía un tipo de hombre que podía sentir ansiedad, miedo o culpa, sin sentirse avergonzado de sentirse así. En otras palabras, entendió que una persona integrada no es una persona que simplemente ha eliminado la sensación de ansiedad y culpa de su vida... es un hombre que siente todas estas cosas, pero no se recrimina a sí mismo por esto. Esto para mí es un tipo muy profundo de humor.

     Luego Watts cita una conferencia que dio Jung en Suiza, una verdadera joya del autoconocimiento terapéutico:

     Las personas se olvidan de que incluso los doctores tienen escrúpulos morales y que algunas confesiones de los pacientes son difíciles de asimilar incluso para un doctor. Sin embargo, el paciente no se siente aceptado a menos de que lo peor de él mismo sea aceptado también. Nadie puede hacer esto con meras palabras. Viene solamente de la reflexión y a través de la actitud del doctor para consigo mismo y su propio lado oscuro. Si el doctor quiere guiar a otro o incluso acompañarlo a dar un paso en el camino, debe sentir con la psique de la otra persona. No puede sentirla cuando la juzga. Ya sea que ponga palabras a su juicio o se lo quede él mismo, esto no hace ninguna diferencia. Tomar la posición opuesta y acordar con el paciente de antemano tampoco sirve y lo enajena de la misma manera que la condenación. El sentimiento viene solamente de una objetividad sin prejuicios.

     Esto parece similar a un precepto científico. Y podría confundirse con una actitud mental puramente intelectual. Pero lo que quiero decir es muy distinto. Es una cualidad humana. Una especie de profundo respeto a los hechos -por el hombre que sufre por ellos y por el predicamento de la vida de ese hombre. La persona verdaderamente religiosa tiene esta actitud. Sabe que Dios ha hecho que suceden todo tipo de cosas extrañas e inconcebibles y busca de las formas más curiosas entrar en el corazón de un hombre. Así entonces, siente en todas las cosas la presencia de la voluntad divina. Esto es de lo que hablo con objetividad sin prejuicios. Es un logro moral de parte del doctor que no se ve repelido por la enfermedad y la corrupción. No podemos cambiar nada si no lo aceptamos. La condenación no libera. Oprime. Y yo soy el opresor de la persona que condeno -no su amigo o par en su sufrimiento.

  No quiero decir que no debamos nunca de formar juicios cuando deseamos ayudar y mejorar. Pero, si el doctor desea ayudar al ser humano, debe aceptarlo tal como es. Y sólo puede hacer esto realmente si antes ya se ha visto y aceptado tal como es él mismo. Tal vez esto suene simple, pero lo simple siempre es lo más difícil. En la vida real, se requiere del más grande arte para ser simple. Y así, la aceptación propia es la esencia del problema moral, y el examen crucial de la perspectiva que uno tiene de la vida. Que yo alimente al mendicante, que perdone un insulto, que ame al prójimo en el nombre de Cristo -todas estas cosas son sin duda grandes virtudes. Lo que hago en contra del menor de mis prójimos lo hago también a Cristo. ¿Pero qué si descubro que el menor entre todos ellos -el más pobre de los mendigos, el más imprudente de todos los agresores, el Demonio mismo- todos están dentro de mí? Y que yo mismo estoy en un estado de necesidad de mi propia generosidad. Que yo mismo soy el enemigo que debe ser amado. ¿Qué entonces?

     Entonces, como regla, toda la verdad del cristianismo se revierte. No se habla más de amor y largo sufrimiento. Decimos al hermano dentro de nosotros: Rocca, y condenamos y nos enfurecemos con nosotros mismos. Lo escondemos del mundo. Negamos haber conocido a este que es menos entre lo más bajo de nosotros. Y si hubiera sido Dios mismo quien se acercó a nosotros en una forma vil, también lo habríamos negado mil veces antes de que un solo gallo cantara. El último pasaje podría parecer extraño, pero se refiere con claras analogías bíblicas a que justamente el hombre integrado, que se acepta a sí mismo, también acepta todos los aspectos negativos, diabólicos incluso, y siendo una imagen de la totalidad, acepta también todos los crímenes y pecados de la humanidad. En alguna otra ocasión Jung habló de cómo lo más preocupante no era que se hubiera producido una persona como Hitler, sino que no fuéramos capaces de aceptar que nosotros también tenemos esa parte maligna en nuestro interior -es esta fragmentación, esta represión de la sombra, lo que genera violencia en el mundo. 
 
 
 
Fuente: Pijama Surf 
Diseño: Susana Rico

miércoles, 13 de mayo de 2020



El psicólogo polaco Kazimierz Dabrowski identificó cinco áreas en las que los niños muestran comportamientos intensos, también conocidos como "sobreexcitabilidades" o "supersensibilidades". Éstas son: psicomotriz, sensual, emocional, intelectual e imaginacional. Los niños superdotados tienden a tener múltiples intensidades, aunque una suele ser dominante.

¿Su hijo se queja de las costuras de sus calcetines? ¿Pone sus manos sobre sus oídos cuando comienza la película en el cine?

¿Tiene problemas para permanecer quieto? ¿Se emociona casi hasta las lágrimas por una pieza de música o una obra de arte? Estos son signos de sobreexcitabilidades.



PSICOMOTORA

La sobreexcitabilidad psicomotora es común en los niños superdotados. Se caracteriza principalmente por altos niveles de energía. Los niños con esta SE (sobreexcitabilidad) parecen estar constantemente en movimiento. Incluso cuando son infantes, necesitan menos sueño que otros niños. Como adultos, son capaces de trabajar largas horas sin cansarse.

Los niños con esta SE también pueden ser diagnosticados erróneamente con TDAH. Pero si bien pueden ser activos, son capaces de concentración focalizada a menos que no estén mentalmente estimulados. La falta de estimulación mental puede ser un problema para estos niños en la escuela.

El signo primario de esta intensidad es un excedente de energía. Los niños con una sobreexcitabilidad psicomotora dominante a menudo son diagnosticados erróneamente con TDAH, ya que las características son similares. Pueden incluir: 


● Habla rápida

● Comportamiento impulsivo

● Competitividad

● Habla compulsiva

● Organización compulsiva

● Hábitos y tics nerviosos

● Preferencia por la acción rápida y los deportes

● Expresión física de las emociones

● Insomnio


SENSORIAL

El principal signo de esta intensidad es una mayor conciencia de los cinco sentidos: la vista, el olfato, el gusto, el tacto y el oído.

Los niños con una sobreexcitabilidad sensorial dominante pueden molestarse por el olor de ciertos alimentos o, los niños pequeños, odiarán caminar sobre la hierba con sus pies descalzos. El placer que obtienen de los sabores y texturas de algunos alimentos puede hacer que coman en exceso.

Si tu hijo tiene sobreexcitabilidad sensorial, puedes notar varios de estos rasgos:


Apreciación de la belleza, ya sea en la escritura, música, arte o naturaleza. Incluye el amor de objetos como joyas.

● Sensibilidad a los olores, sabores o texturas de los alimentos

● Sensibilidad a la contaminación

● Sensibilidad táctil (se molesta por la sensación de algunos materiales en la piel, etiquetas de ropa)

● Deseos de placer

● Necesidad o deseo de comodidad


INTELECTUAL

Esta intensidad es la más reconocida en los niños superdotados. Se caracteriza por las actividades mentales. Los niños que presentan esta intensidad parecen pensar todo el tiempo y quieren respuestas a preguntas profundas. A veces su necesidad de respuestas los meterá en problemas en la escuela cuando su cuestionamiento al maestro puede parecer un desafío irrespetuoso. Pueden exhibir varios de estos rasgos: 


● Profunda curiosidad

● Amor por el conocimiento y el aprendizaje

● Amor por la resolución de problemas

● Lectura ávida

● Hacer preguntas de sondeo

● Pensamiento teórico

● Pensamiento analítico

● Pensamiento independiente

● Concentración, capacidad para mantener el esfuerzo intelectual


IMAGINACIONAL

El signo primario de esta intensidad es el juego libre de la imaginación. Su imaginación vívida puede hacer que visualicen la peor posibilidad en cualquier situación. Puede evitar que se arriesguen o se involucren en nuevas situaciones. Puedes notar que tu hijo exhibe:

● Sueños vívidos


● Miedo a lo desconocido

● Buen sentido del humor

● Pensamiento mágico

● Amor a la poesía, la música y el drama

● Amor a la fantasía

● Sueña despierto

● Amigos imaginarios

● Visualización detallada


EMOCIONAL

El signo primario de esta intensidad es la sensibilidad emocional excepcional.

A veces se cree erróneamente que los niños con una sobreexcitabilidad emocional intensa tienen trastorno bipolar u otros problemas y trastornos emocionales. A menudo son los niños sobre los cuales la gente dirá, "es demasiado sensible para su propio bien." Tu hijo puede mostrar estos rasgos:

● Emociones extremas

● Ansiedad

● Sentimientos de culpa y sentido de responsabilidad

● Sentimientos de inadecuación e inferioridad

● Timidez e introversión

● Soledad

● Preocupación por los demás

● Mayor sentido del bien y del mal o injusticia e hipocresía

● Recuerdo intenso de los sentimientos

● Problemas de ajuste para cambiar

● Depresión

● Necesidad de seguridad

● Respuesta física a las emociones (dolores de estómago causados por la ansiedad, por ejemplo)


Terminando


Puedes obtener una mejor comprensión de tu hijo superdotado si reconoces sus intensidades, la cuales pueden ayudarte a convertirte en un padre más eficaz y comprensivo. Por ejemplo, si tu hijo es emocionalmente intenso, sabes que tendrá un momento difícil "simplemente ignorando" las burlas o la intimidación. Puede necesitar ayuda adicional para manejar sus reacciones ante el comportamiento hiriente en otros.



Fuente: https://www.verywell.com/dabrowskis-overexcitabilities-in-gifted-children-1449118

Fotografía: Kike Maga. // Diseño: Susana Rico.

miércoles, 6 de mayo de 2020




Que el corazón tiene cerebro es una metáfora, ¿no?

No. Se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo.

¿Es inteligente?
Gracias a esos circuitos tan elaborados, parece que el corazón puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro; y que puede aprender, recordar e incluso percibir. Existen cuatro tipos de conexiones que parten del corazón y van hacia el cerebro de la cabeza.

Primera...
La comunicación neurológica mediante la transmisión de impulsos nerviosos. El corazón envía más información al cerebro de la que recibe, es el único órgano del cuerpo con esa propiedad, y puede inhibir o activar determinadas partes del cerebro según las circunstancias.

¿Significa eso que el corazón puede influir en nuestra manera de pensar?
Puede influir en nuestra percepción de la realidad y por tanto en nuestras reacciones.

Segunda conexión...
La información bioquímica mediante hormonas y neurotransmisores. Es el corazón el que produce la hormona ANF, la que asegura el equilibrio general del cuerpo: la homeostasis. Uno de sus efectos es inhibir la producción de la hormona del estrés y producir y liberar oxitocina, la que se conoce como hormona del amor.

Tercera...
La comunicación biofísica mediante ondas de presión. Parece ser que a través del ritmo cardiaco y sus variaciones el corazón envía mensajes al cerebro y al resto del cuerpo.


Cuarta...
La comunicación energética: el campo electromagnético del corazón es el más potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces más intenso que el del cerebro. Y se ha observado que cambia en función del estado emocional. Cuando tenemos miedo, frustración o estrés se vuelve caótico.


 ¿Y se ordena con las emociones positivas?
Sí. Y sabemos que el campo magnético del corazón se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón.

¿A qué conclusiones nos llevan estos descubrimientos?
El circuito del cerebro del corazón es el primero en tratar la información que después pasa por el cerebro de la cabeza. ¿ No será este nuevo circuito un paso más en la evolución humana?

¿...?
Hay dos clases de variación de la frecuencia cardiaca: una es armoniosa, de ondas amplias y regulares, y toma esa forma cuando la persona tiene emociones y pensamientos positivos, elevados y generosos. La otra es desordenada, con ondas incoherentes.

¿Aparece con las emociones negativas?

Sí, con el miedo, la ira o la desconfianza. Pero hay más: las ondas cerebrales se sincronizan con estas variaciones del ritmo cardiaco; es decir, que el corazón arrastra a la cabeza. La conclusión es que el amor del corazón no es una emoción, es un estado de conciencia inteligente.

...
Ya ve, el cerebro del corazón activa en el cerebro de la cabeza centros superiores de percepción completamente nuevos que interpretan la realidad sin apoyarse en experiencias pasadas. Este nuevo circuito no pasa por las viejas memorias, su conocimiento es inmediato, instantáneo, y por ello, tiene una percepción exacta de la realidad.

Parece ciencia ficción.
Está demostrado que cuando el ser humano utiliza el cerebro del corazón crea un estado de coherencia biológico, todo se armoniza y funciona correctamente, es una inteligencia superior que se activa a través de las emociones positivas.

Pues parece que nadie lo utilice...
Es un potencial no activado, pero empieza a estar accesible para un gran número de personas.

¿Y cómo puedo activar ese circuito?
Cultivando las cualidades del corazón: la apertura hacia el prójimo, el escuchar, la paciencia, la cooperación, la aceptación de las diferencias, el coraje...

¿Santos las 24 horas?
Es la práctica de pensamientos y emociones positivas. En esencia, liberarse del espíritu de separación y de los tres mecanismos primarios: el miedo, el deseo y el ansia de dominio, mecanismos que están anclados profundamente en el ser humano porque nos han servido para sobrevivir millones de años.

¿Y cómo nos libramos de ellos?
Tomando la posición de testigos, observando nuestros pensamientos y emociones sin juzgarlos, y escogiendo las emociones que nos pueden hacer sentir bien. Debemos aprender a confiar en la intuición y reconocer que el verdadero origen de nuestras reacciones emocionales no está en lo que ocurre en el exterior, sino en nuestro interior.

Ya.
Cultive el silencio, contacte con la naturaleza, viva periodos de soledad, medite, contemple, cuide su entorno vibratorio, trabaje en grupo, viva con sencillez. Y pregunte a su corazón cuando no sepa qué hacer.


 

Diseño: Susana Rico