lunes, 8 de marzo de 2021


  •     Hay que explorar con tranquilidad y de forma detallada nuestros deseos, pensamientos y sentimientos.
 
  •     No solemos hacer caso a lo que deseamos, creemos que es algo ficticio e ilusorio, producto de nuestra imaginación. 
 
  •     Por otra parte, nuestros pensamientos están influenciados por las experiencias previas, a veces negativas, y por tanto, nos sentiremos incapaces de conseguir nuestros deseos. 
 

    Si tenemos claras las tres cosas, estableceremos la coherencia suficiente para poner en práctica un comportamiento encaminado a la consecución de nuestros objetivos y adquirir, por tanto, mayor seguridad en nosotros mismos.

Nuria Conde-Luque