1. TERAPIA INDIVIDUAL
Este tipo de terapia
supone un encuentro profesional entre el terapeuta y la persona en un
ambiente cálido, donde pueda expresar de forma tranquila, los
pensamientos y sentimientos que se derivan de la situación de malestar.
En
la primera consulta, analizaremos las variables que, desde el origen,
han ido provocando la situación de conflicto y los factores que hacen
que se mantenga en el tiempo.
Una vez
establecido el diagnóstico,diseñaremos un plan de intervención
personalizado, es decir, adaptado a la persona según sus características
de personalidad y en base a las circunstancias que la rodean.
En
cuanto a la frecuencia de las sesiones, al principio, es conveniente
una vez por semana, conforme la persona va mejorando, pueden espaciarse a
una frecuencia quincenal y/o mensual.
La duración de cada sesión es de 60 a 90 minutos.
La terapia individual se emplea, a menudo, para trabajar:
- Trastornos por ansiedad: angustia, fobias, estrés trastorno obsesivo-compulsivo, ansiedad generalizada.
- Trastornos del estado de ánimo: depresión, distimia: trastorno afectivo de carácter depresivo crónico, caracterizado por la baja autoestima y aparición de un estado de ánimo melancólico, triste y apesadumbrado, pero que no cumple todos los patrones diagnósticos de la depresión.
- Trastornos psicosomáticos.
- Trastornos del sueño.
- Trastornos del control de los impulsos.
- Trastornos de la conducta alimentaria: anorexia y bulimia.
2. TERAPIA DE PAREJA
Esta
terapia consiste en el encuentro de la pareja con un terapeuta, el cual
se encargará de hacer un análisis detallado de los conflictos
cotidianos que pueden llevar a la ruptura de las relaciones,
concretándose en el estudio de cómo aparecen los problemas, y cómo se
mantienen en el tiempo.
Una vez concretado el
origen del problema real por el cual la relación no funciona como antes,
iniciamos la intervención basada en el aprendizaje de:
- técnicas de comunicación para poder comunicar lo que sentimos o nos molesta sin herir a la otra persona,
- recursos para aprender a empatizar con el otro, saber que le ocurre realmente e intentar entenderlo.
- estrategias para afrontar la dependencia emocional.
- ejercicios para aprender a discutir, atender y cuidar la relación de pareja.
- poner las bases para volver a ilusionarse.
Los motivos más comunes por los que una pareja decide acudir a terapia son:
- falta de comunicación
- discusiones
- malestar en la convivencia
- falta de sexo
- infidelidades
La
duración de cada sesión es de 90 minutos y la frecuencia en principio
es semanal, y, a medida que se produce la mejoría, pasa a ser quincenal o
mensual.
3. TERAPIA DE FAMILIA
Se
basa en la interacción entre el terapeuta y la familia con el objetivo
de ayudar a todos los miembros a mejorar la comunicación entre ellos y
resolver sus conflictos.
En la primera consulta, el profesional tratará de identificar la naturaleza del problema que está causando el malestar general.
Una
vez concretadas las circunstancias del conflicto, diseñará un plan de
intervención personalizado, dotando a la familia de recursos y
estrategias con el fin de alcanzar los siguientes objetivos:
- la mejora del funcionamiento de la familia a diferentes niveles,
- el aumento de la comprensión mutua y el apoyo emocional entre los miembros de la misma,
-
el desarrollo de estrategias de afrontamiento y habilidades de
resolución de problemas ante diferentes dilemas y situaciones de la
vida.
La duración de las sesiones es de 90
minutos y la frecuencia puede ser semanal o quincenal en función del
tipo de conflicto que presenta.
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